Segundo día

Necesito ir a la universidad a arreglar unos papeles y algunas cosas. Asi que cojo el coche (un 600 bastante antiguo y ruidoso) y recorro el camino hasta llegar con el disco de Avril Lavigne. Al llegar, aparco junto a un Mercedes azul marino. Precioso. Pero no me gusta para alguien que tan solo va a la universidad.

Esta universidad es impresionante. Hay cesped por todos lados y edificios enormes de color granate.

Entrego los papeles en secretario y salgo. Y justo al salir me cruzo con un chicho, bastante raro, pero bastante normal. Alto, fuerte, como si tubiera una vida perfecta, pero misterioso. Como si intentara esconder algo. Pero en un segundo le pierdo de vista. Madrid es un mundo para mi.

Al regresar a casa recibo una llamada de un numero que no conozco. Cuando lo cojo, no se quien esta al otro lado, hasta que claro, me dice su nombre. Es Nacho, un amigo de la infancia. Bueno, mas que un amigo, un hermano. Jamas nos separamos, hasta que el se tubo que ir de la ciudad. Mi padre siempre decia que en un futuro me casaria con el, y ahora no se nada de el hasta hoy. Saber que esta vivo y bien me alegra bastante, pero mas me alegra que me diga que esta en Madrid y que viene a buscarme para que demos una vuelta. Pues no empieza mal mi instancia aqui…

A las 17:00 suena el timbre de casa. Y oigo a mi madre reir y dejar pasar a esa persona. Al bajar veo a un chico, grande, fuerte, rubio, pelo rizado, ojos claros y una cara perfecta. Es un chico hermoso. Y cuando me ve, me coje en brazos me tira en el suelo de una manera brusca pero con mucho cuidado y empieza a hacerme cosquillas. Es él, es Nacho. Como siempre, tan pequeño… Pero ha cambiado tanto… Ahora es un hombre, un hombre con 18 años.

Mi madre al igual que yo no para de reir, lo cual me alegra. Mi madre esta enferma. Tiene un cancer y tantos viajes no le sientan bien, pero ella es fuerte. Me duele tanto verla así. Pero tampoco se deja ayudar, por eso intento estar lo menos posible en mi casa.

Nacho enseguida me saca estos pensamientos. Me levanta y me dirige a la puerta. Me lleva a un café, en el que por cierto el café esta buenisimo, y el dulce que he acompañado con el café, mas aún.

No paramos de hablar y de reir, me atrevo a pensar que el es perfecto. Ya no es como un hermano para mi. Hacia unos 10 años que no le veia, pero es como si nunca nos hubieramos distanciado. Me gusta que me haga reir, y mas aun su sonrisa. Es perfecta.

A las ocho de la tarde, nos dirigimos a un parque, donde hay un grupo de niños y niñas, riendo, jugando. En su gran mayoria parejas por lo que se ve. Nacho me los presenta, y enseguida se pone a jugar con ellos. Juegan a futbol y yo mientras me quedo con las chicas.

Hay un chico, Samuel, que creo conocerle, pero no se de que. Es moreno con ojos claros… Un momento, es el chico de la universidad. Lo raro es que me alegra volver a verle. Sigue pareciendo tan normal, pero es tan misterioso…

A las 21:00 se van a cenar, pero yo decido ir para casa, como muchos de esos chicos, entre ellos Samuel. Nacho se queda y le pido que me lleve, pero Samuel se ofrece, asi que acepto, me gustaria saber algo de el.

En el coche, en el coche de Samuel, ese chico que tanto me llama la atencion, no se de que hablar. Está muy serio, ya no sonrie como antes, ni parece estar pasandoselo tan bien, lo cual me hace sentir mas incomoda aun.

- ¿De donde vienes? - Me pregunta. Me ha hablado. Me quedo perpleja. Tiene una voz muy grave y masculina. Una “s” muy señalada. Me encanta.

- Vengo de Sevilla - Le contesto. ¿Ya? Me pregunto ¿Solo le vas a decir eso? - Es todo muy diferente a esto. Alli no hay tanta gente ni tantos edificios.-

- Lo sé. He estado en casi todos los lugares de España. Sevilla es muy bonita.

- ¿Que edad tienes? No tienes pinta de tener tanto como para haber podido visitar todos los lugares de España.- Se rie. Creo que he sido algo borde

- Tengo 21 años. No sabes el porque de que haya visitado tantos lugares, ni lo preguntes mejor.- Ahora el borde a sido el. Vuelve a sonreir. Creo que me la queria devolver.

Al fin llegamos a mi casa, y se acaba el viaje desagradable, incomodo, pero placentero. Me gusta hablar con el…

En cuanto llego, saludo a mi madre, ceno y me voy a mi cuarto. Sin darme cuenta entro en un balco que tiene mi cuarto, precioso, lleno de flores y de colores, con una luz muy tenue, perfecta para esta noche de Julio. No hace mucho calor, corre algo de aire. Al mirar enfrente veo otro balcon, de esa casa oscura de mis vecinos, y no puedo evitar preguntarme si alguien se asomara alguna vez, si conocere al dueño de esa casa tan oscura.

Prefiero meterme ya en la cama y dejar de pensar. Cierro el balcon y me meto en la cama. Cierro los ojos. Y me dejo llevar por un sueño. O una pesadilla.

Me despierto, son las 4 de la mañana, y veo una luz a traves del balcon. Hay alguien en el otro balcon. Pero el sueño me puede, y vuelvo a dormirme.

Primer día

Me llamo Sara. Soy una chica normal y corriente de 19 años, bajita, rubia con pelo rizado, ojos oscuros, nada en especial. Nacida en Sevilla. Por motivos de trabajo mi familia y yo siempre estamos de mudanzas y de un lado para otro, lo cuál tiene sus ventajas, como que la rutina para mi no existe, pero una gran desventaja, cuando empiezo a hacer amigos tengo que volver a irme y desaparecer del dia a la mañana.

Ahora me encuentro de camino a Madrid. Bien, una Andaluza en la capital. Estoy asustada…

Estamos en pleno Julio. Aun no han empezado las clases, ni quiero que empiecen. Eso de conocer gente no es que se me de bien.

Al fin llegamos, y la casa no esta nada mal. Tiene piscina, tres plantas, y por detras un enorme jardin. Tan grande que podria perderme en el. Eso estara bien, me gusta mucho estar sola.

Lo primero que quiero hacer es dejar las cosas y asearme, porque este calor es insoportable.

Vaya, puedo incluso elegir baño y eso me gusta. Aunque mi madre no para de insistir en que cuando vengan mis hermanas lo tendre que compartir. Yo dudo que vuelvan mis hermanas. Estan cada una de ellas viviendo en un sitio por los cuales hemos pasado. Por ejemplo la mayor está en Málaga, la segunda está en chipiona y la tercera en Alemania. Si, yo soy la cuarta, la más pequeña. Mi habitacion es enorme, de color celeste. Es muy sosa, pero ya la decoraré. Lo primero que quiero poner en mi cuarto es mi piano.

Ya aseada, con las maletas vacias y mi piano instalada, supongo que tendré que salir a dar una vuelta. Tal vez así conozco a algún vecino que me acompañe a la universidad.

Todo está lleno de gente que parece ser feliz y agena a los asuntos de los demás. Eso es fantastico, asi paso desapercibida.

La casa que esta a la derecha de la mia es una casa identica a la mia, solo que de color gris pintada. Como si la hubieran sacado de una pelicula de miedo, misteriosa y oscura… A saber quien vive ahí…

Dando vueltas por mi barrio se me ha ido el tiempo volando. Son las diez, debo volver a casa. Empezaré a hacerme la cena y me acostaré ya… Estoy demasiado cansada con la mudanza y el viaje…

Para cenar me voy a hacer una pizza. Algo ligero. En la tele no hay nada interesante, solo peliculas de amor y esas tonterias… Asi que en cuanto ceno recojo y me acuesto.

Supongo que hogar dulce hogar… Bienvenida…